Pelos
alborotados, ojos hinchados, mal aliento, entre otras, son algunas de las
características más comunes que tenemos los humanos al despertarnos cada
mañana. Para identificar las dos primeras, basta con mirarnos en el espejo más
cercano, pero la tercera a veces es más complicada de detectar por nosotros
mismos y muchas veces somos más sensibles al olor particular de las otras
personas que al nuestro propio.
Pero, ¿te has
preguntado alguna vez por qué solemos tener mal aliento al despertarnos?
Pues, entonces, de las causas del mal aliento a la mañana te
hablaremos hoy.
La halitosis puede ser un problema médico
La halitosis es el término técnico que aplican los
profesionales de la salud para referirse al mal aliento, un padecimiento que
puede presentarse como algo transitorio y nos puede pasar a cualquiera de
nosotros o nuestros seres más cercanos por diversas causas como pueden ser
comer ciertos alimentos, sufrir de una sed algo prolongada, etcétera.
Sin embargo, en
determinadas personas, este problema puede alcanzar ciertos niveles de gravedad
por determinadas causas, y aunque la higiene bucal es fundamental para combatir
la halitosis, es cierto que existen algunas enfermedades asociadas al
sistema digestivo, así como problemas dentales que pueden ser la causa de que
por mucha higiene que tenga la persona, este olor sea persistente e intenso, lo
cual requiere de la intervención de los especialistas.
¿Por qué tenemos mal aliento al despertarnos?
Durante el
sueño, nuestra actividad metabólica se hace más lenta y muchos de los procesos
que ocurren con normalidad en nuestro cuerpo se ralentizan. Uno de estos
procesos es la producción de saliva por parte de las glándulas encargadas de
ello que se encuentran en la boca. La saliva es un eficiente
bactericida gracias a la presencia en ella de enzimas y otras
proteínas con actividad defensiva, que impiden la proliferación excesiva de
ciertas bacterias descomponedoras en nuestra boca. Al disminuir la producción
salival, estas bacterias, que se desarrollan a una velocidad extraordinaria,
proliferan, metabolizan y fermentan los restos de alimentos que inevitablemente
quedan en los sitios más intrincados de nuestros dientes, donde el cepillo
difícilmente actúa directamente, provocando la emanación de olores
desagradables. ¡Si no nos cepilláramos los dientes, sería aún peor!
Por otro lado,
una gran aliada nuestra es la lengua, la cual con su continuo movimiento limpia
la parte interior de nuestras mejillas y la superficie de los dientes y muelas,
distribuyendo a su vez la saliva por toda el área bucal. Así, elimina
continuamente la capa bacteriana impidiendo su crecimiento acelerado. Cuando
dormimos, nuestra lengua también reposa considerablemente en comparación a
cuando estamos despiertos, dándole la oportunidad a los microorganismos de
asentarse y proliferar.
Existen algunos
criterios menos esclarecidos que opinan que el mal olor matutino en la
boca vendría también desde el colon, donde se generan y acumulan gases
que, al estar acostados en posición horizontal durante tanto tiempo, podrían
retroceder hacia la cavidad bucal y liberarse con la respiración, aunque este
argumento no es muy unánime entre los especialistas.
Algo sí está
claro, determinados alimentos como los condimentos, así como el alcohol y el
tabaquismo pueden intensificar de manera notoria el mal aliento, en
especial estos dos últimos, que además son nocivos para la salud.
Por suerte, el
mal aliento matutino generalmente se elimina con facilidad con un
correcto cepillado de dientes y un desayuno adecuado, que devuelven la higiene
y la funcionalidad a todo el sistema, produciéndose saliva suficiente para
volver a nuestro aliento normal, el que nos debería acompañar a lo largo del
día, hasta que volvamos a acostarnos y se repita el ciclo.
¿Sabías
las causas del mal aliento matutino? ¿Qué más sabes sobre las
bacterias que viven en la boca?

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